
Continuando con mi narración, en estos días como comenté fué el cumpleaños de mi sobrino, Fer, cumplió 3 años y mi hermano y su esposa decidieron festejar haciendo una misa y luego una pachanga, debo confesar que de los 3 años este me ha parecido el mejor y eso debido a que durante su primer cumpleaños se desató una tormenta tremenda que tiró un techo sobre todos los invitados, como resulta de dicho evento dos heridos y muchos histéricos.
En el segundo año buena fiesta pero creo que yo estaba demasiado cansada y ocupada como para disfrutarlo y este año aunque estuve ocupada creo que el momento fué muy bueno y disfruté de todo, vaya hasta canté en el karaoke cosa que el año pasado no quise hacer, jaja, bastante chistoso.
Mi sobrino hermosísimo y muy gracioso, la comida excelente, en fin que en esa semana he de haber dado la engordada de mi vida, les contaré el menú:
El día del cumple de mi sobrino empezamos con 2 tlacoyos de frijol con salsa y queso, un poco de arroz, luego una buena ración de carnitas, uno que otro cuerito, después 2 rebanadas de pastel (porque hicieron 2 pasteles) muy buenos por cierto, luego un buñuelito ¿por qué no?, unos chicharroncitos con salsa picante, un elote con mayonesa, queso y un toque de limón, jaja, ¿cómo ven a la tragona?, claro que el tiempo de comida duró de las 3 a las 8 pm de ese día, eso sí sin cenar porque es abuso.....
Al otro día el respectivo recalentado con arroz y carnitas, luego un buñuelo y al medio día unos esquites, en la noche ya ni me acuerdo. Pero el 15 que fué 2 días después: mis chalupitas (o sea tortillas estilo taco, bañadas en aceite, luego con un poco de salsa, crema, queso y carne deshebrada) como 12 más o menos, luego mi pedacito de pastel como postre, en la noche otras chalupitas como no igual al siguiente día (esas son adictivas) y como despedida mis esquites y mis chicharroncitos con salsa.
Luego llegué a Cuernavaca, a trabajar al hospital y resulta que se les ocurre hacer un convivio y ahí empezó la sacadera de dinero y continuó la tragazón, hicieron arroz, barbacoa buenísima, unas quesadillas de sesos bañadas en aceite, frijoles refritos y refresco, ah sí ese no faltó en todos estos días, al siguiente día que le iban a festejar a uno de los médicos de urgencias por su cumple, otra sacadera de dinero y otra tragazón, tacos acorazados (es decir con arroz y huevo cocido, o papas con rajas o chile relleno), refresco por supuesto, y pastelito de chocolate con queso, bueníiiiiiiiiiiisimo, al otro día se les ocurre festejar a una dra. de urgencias por su cumple y a comer tortitas de los globos, una de pierna cómo no, un tortón loco, que me dejo para salir rodando, un mini pero mini pedazo de pastel de chocolate con chocolate y más chocolate y ahí ahí terminó mi suplicio............ Aunque no lo crean ya era un suplicio para mí, no habia podido hacer ejercicio, estaba tomando mucho refresco y comiendo carbohidratos como desquiciada, pero no tenía de otra, también me daba entre coraje y lástima cooperar y no comer, porque eso sí en esos 3 días me sacaron mis pesitos de la bolsa.
Lo bueno es que por fin pude regresar al gimnasio y bajarle a la papa, espero que también empiece a bajar de peso o sino ya no necesitaré auto, ya podré desplazarme por mí misma, rodando.

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