Pues bien, hoy tengo que admitir que fué un buen día, los días anteriores habían sido pesados, agotadores, sentía desfallecer, desvelos, mañanas que no alcanzan, tardes eternas y noches infernales, pues bien hoy sí que fué un buen día.Regularmente me despierto temprano, siempre al sonido de mi celular o con el encendido de la televisión con Loret de Mola, sin embargo el cansancio era tan brutal que decidí, por qué no, quedarme un poco más en la camita que me cubría con sus confortantes sábanas y colcha, y la invitación hecha por mi cama se prolongó hasta dadas las 10 am, momento en el que una voz me invitaba a desayunar, era mi mamá, quien para mi fortuna ya me habia preparado algo, así que acepté con gusto.
Una mañana de conversación con mi abuelita, cocinando, cosa que realmente me agrada pero que tenía tiempo sin hacerlo, después el arreglo personal, en friega, por lo tarde que era, luego en friega también a dejar a mi abue con mis papás y finalmente a la chamba, chamba que hoy estuvo super cool, por fín pude sentarme, descansar mis piececitos, sin cansancio, sin edema, ja ja, una tarde en que pude platicar tranquilamente, revisar con detenimiento a mis niños, explicar a los papás sus dudas, entrar a internet, vivir en armonía, sin tanto estrés.
Salgo, no hay el tráfico habitual, llego rápido a mi casa, entro y escribo compartiendo con ustedes la paz de un buen día.

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